miércoles, 16 de noviembre de 2011

Una año de pausa


Hace poco más de un año pasé por última vez por acá. No me arrepiento.
Sentía que tenía cosas para decir y por eso había creado este espacio que me comunicó con gente hermosa, simple, sencilla, abierta, cálida y recibí mucho más de lo que yo creo le dí a este espacio y lo que pude ofrecer.
Pero llegó un punto en el que creí, pensé, sentí, que no tenía más para dar.
Y me alejé de la misma forma en que llegué. Sin mucho ruido.
Entonces me focalicé en lo que creí me haría tener mayores satisfacciones y descuidé espacios que hoy temo haber perdido.
Es duro. Más de lo que esperaba.
Estoy en la tarea de reconstrucción, que no es fácil.
Tampoco esperen aquí una gran confesión. Sólo sepan que gané, perdí y estoy a mano con mis cosas, las mundanas y las espirituales.
"Empate en cero y tienen la pelota ellos", diríamos en un resumen deportivo.
Estoy armándome de paciencia. Debo hacerlo.
Porque al momento de tener la pelota, seguro, pero seguro, eh?, hago un gol de media cancha.

domingo, 31 de octubre de 2010

Los milagros, ¿existen?


Pensamientos, definiciones, certezas, dudas...Todo eso puede ser motivo para escribir pero, hacerlo por el simple hecho de tener un espacio sin nada para decir, me parece simplemente horrendo.
En el blog puse que quería escribir (que en este ciberespacio es lo mismo que compartir) cosas que me mueven.
La verdad, fueron varias cosas las que me movieron en estos últimos meses.
El último post, fue en marzo. Hace siete meses. Casi un parto. O un parto prematuro.
Y el dolor es lo que me motiva a reflejar estas líneas.
No el propio. Sino el ajeno.
Los argentinos, por mal que nos pese a los norteños, tenemos el tango en el alma. Somos sufridos o nacidos para sufrir.
Una de las primeras cosas que iba a escribir era sobre el Mundial de fútbol, pero mi amigo Angel Veliz y su blog fueron lo suficientemente descriptivos como para yo intentar sumar alguna que otra curiosa y, quizá, irónica mirada sobre el particular.
Maradona y sus muchachos.
Maradona y sus aciertos.
Maradona y sus engaños.
Maradona y sus lamentos.
Maradona y sus insultos.
Maradona y..... el resto de los mortales que seguimos esperando un milagro que nos renueve la Fe en lo que sea de esta Argentina bendita pero casa vez más alicaída, descreída. Incluso en él. Sólo será hasta que entendamos que los hechos que produjo provinieron de su mente pero fueron ejecutados con su(s) pie (s) -o en todo caso con su mano- y jamás con su lengua, filosa, es cierto, pero en muchas ocasiones desacertada en comentarios poco felices.
Otra cosa que me movió fueron los mineros de Chile. Justo para el día de mi cumpleaños los obreros quedaban atrapados por la madre naturaleza. ¿Una señal? Tal vez. Un accidente, dirán los escépticos aunque en Higiene y Seguridad, materia de moda, insisten y aseguran que los accidentes no existen. ¿Cómo? Todos los hechos desafortunados pueden ser evitados. La seguridad primero.
Más allá de eso quise escribir sobre el rescate. Pero no de los mineros sino de los miles de argentinos que asistimos, al menos por un día, a una transmisión conjunta, unificada, donde el milagro (nuevamente) de un renacimiento verdadero y liberador rompía las cadenas -en cierta forma- de la bruta tinellización.
No pudo ser. El encanto no duró más de 24 horas porque los mismos mineros se encargaron de darle un libreto de primera a los que se llaman periodistas (algunas veces me averguenza estar bajo el mismo paragua) de los canales de chimentos.
Pasó.
Entonces ¿por qué escribir ahora? La muerte de nuestro ex presidente Néstor Kirchner es, para que quizás nos demos cuenta de una vez por todas, que los milagros no existen.
O al menos en este país.
Aquellos que apostaron a este nuevo modelo, y les salió bien (si sos sindicalista, sabés de qué te hablo) quizá no sufran tanto el cimbronazo de su ausencia.
El resto, los que dependían de él, sí. Los que apostaban por su vuelta y su idea de gobernar hasta el 2016 (quizás pretendió ser el héroe de una nueva Argentina en el bicentenario) hoy se hunden en la incertidumbre.
Y la tristeza, por supuesto, aunque no sé qué sensación sentirán primero.
Lo único que saqué de conclusión tras la muerte de Kirchner es que el argentino, si quiere salir del pozo, tiene que comenzar a trabajar. Algo de lo que alguna vez dijo Barrionuevo uno no podría volverse rico.
Milagros, no.

lunes, 19 de abril de 2010

Cuando la amistad se convierte en amor

Amistad, amigo/a, amor...
Muchas veces nos llenamos la boca de estas palabras creyendo que somos los mejores defensores de lo que tenemos.
Pero ¿cuántas veces nuestra amistad se puso a prueba? ¿Cuántas veces tuvimos el suficiente valor para sostener esa relación?
¿Tuviste la oportunidad de demostrar que alguien era importante para tí y que eres importante para alguien? ¿Hisciste algo para defender el amor/cariño que tenías con esa persona a pesar de todo lo que ello implicaba?
Si no fue así...
¿Qué estarías dispuesto a hacer por amor?


jueves, 25 de marzo de 2010

Una historia para contar

Hace 56 años lo hicieron por primera vez. Se tomaron de las manos y juntos, en un movimiento acorde, acompasado, suave y firme, sellaron su amor.
Quizás era muy pronto para saberlo. Quizás no. Era el 25 de marzo de 1954.
Ella tenía 15. El, 18.
Probablemente, en el pensamiento escondido de alguno de los dos, se le estremecía el corazón con el contacto suave de piel a piel, sintiendo el calor, uno a la par del otro.
Luego de ese instante, que pareció breve, lo hicieron siempre.
Tuvieron tiempo suficiente para hablar de proyectos y de cosas de amantes. Tuvieron tiempo para estar solos, para pensar si realmente querían una vida juntos.
Decidieron que sí. Luego, migraron buscando un horizonte y no dejaron de hacerlo, mojándose los labios con el dulce recuerdo de la primera vez.
Cuando llegamos los hijos, siguieron haciéndolo. Siempre tomados de la mano. Y buscándose en los ojos la ternura que no perdieron con el implacable paso del tiempo.
Hoy, estoy seguro de ello, volverán a hacerlo.
Se agarrarán de las manos y volverán juntos, en un movimiento acorde, acompasado, suave y firme a la vez, a sellar su amor.
Cortarán la torta como hace 56 años, cuando ella cumplía 15 y él 18. Así se conocieron.
Y como diría mi hermano, si no fuera por la bendita torta, hoy no estaríamos aquí ninguno de nosotros.
¡Feliz cumple, papis!

PD: Quiera Dios me bendiga y pueda transmitir el mismo amor, respeto y valores que uds.

lunes, 8 de marzo de 2010

I believe I can fly

"Creo que puedo volar
Creo que puedo tocar el cielo
Pienso en cada noche y día
Extenderé mis alas y volare lejos
Creo que puedo elevarme
Me veo corriendo a través
de la puerta abierta
Creo que puedo volar..."
(fragmento de la canción

Creo que todos podemos hacerlo... con un poco de empeño, con algo de poesía, un toque de talento y mucha imaginación.
Cuando escuché por primera vez a este muchachito, de origen coreano y apenas 12 años, no pude menos que recordar mis eternas tardes de verano con mi guitarra. Sólo ella y yo. Y las melodías. Dejando abiertos mis pensamientos, dejando volar la imaginación...dejándome llevar.
Tal vez sin el virtuosismo de este pequeño gran artista pero con el sentimiento de que todo se puede... incluso volar.
Gracias, pequeño, por renovarme las fuerzas.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Yo vengo a ofrecer una flor


Dicen que la flor que aquí ofrezco es para quien está pasando momentos duros. La caléndula brinda aliento a quienes se encuentran abatidos. Calma en tiempos difíciles.
Quizás sea por sus propiedades terapéuticas, que los aborígenes americanos descubrieron, alcanzó tal simbolismo. La usaban para cicatrizar heridas, aliviar quemaduras, reducía inflamaciones e incluso prevenía las infecciones.
Si crees que necesitas sanar, curar, aliviarte, pues entonces, esta flor es para tí.
Que pases unas cálidas fiestas rodeado del cariño y el amor de los tuyos.
Es el mejor deseo para estos tiempos.